El propietario de la fábrica clandestina, Randy García, también había sido intervenido por la adulteración de fechas de vencimiento en productos caducados.
La víctima fue identificada como Leidy Arianny Soto Cáceres, residente en Sabana Larga, quien falleció mientras recibía atenciones médicas en el hospital local a causa de múltiples heridas punzocortantes.
Asimismo, informó que trabaja junto a un grupo de diputados en la elaboración de otro proyecto de ley que busca prohibir el uso de los vapeadores (vapes) en la República Dominicana.